miércoles, 22 de julio de 2015

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Mi Afecto por la casa de Dios

                                                                                                                                        Alfonso Osorio


1Cro. 29:3, 5-6, 13-14
"Además de esto, por cuanto tengo mi afecto en la casa de mi Dios, yo guardo en mi tesoro particular oro y plata que, además de todas las cosas que he preparado para la casa del santuario, he dado para la casa de mi Dios...¿Y quién quiere hacer hoy ofrenda voluntaria a Jehová? Entonces los jefes de familia, y los príncipes de las tribus de Israel, jefes de millares y de centenas, con los administradores de la hacienda del rey, ofrecieron voluntariamente...Ahora pues, Dios nuestro, nosotros alabamos y loamos tu glorioso nombre. Porque ¿quién soy yo, y quién es mi pueblo, para que pudiésemos ofrecer voluntariamente cosas semejantes? Pues todo es tuyo, y de lo recibido de tu mano te damos."

Esta escena siempre me ha impactado, un Rey llamado David que su pasión era Dios, vivía para el, pensaba en el, anhelaba siempre complacerlo y en ese deseo quiso construir un templo digno del Rey de reyes. Sabemos que no le fue permitido pero su hijo sería el que llevaría acabo este sueño. El no se cruzó de brazos y abandonó ese sueño, al contrario todo lo que le restaba de vida lo dedico a acumular tesoros para poder edificarlo, preparo todo para que su siguiente generación alcanzara su sueño.
¿Que estamos preparando nosotros para nuestras próximas generaciones? ¿Estamos entregándoles o preparándoles la estafeta de un gran sueño o proyecto de Dios o estamos con los brazos cruzados viviendo al día? David sabía que no le alcanzaría la vida para cumplir ese gran proyecto de Dios pero puso manos a la obra para que Salomón lo culminara.

1.Tesoro.
Es el depósito de bienes y la acumulación de ellos para ser una garantía de valor. Dios nos ha dado muchas cosas, nos ha dado bienes, son tus afectos y valía, es tu tesoro, cada uno de nosotros tiene algo que consideramos un tesoro.

El depósito mas preciado es el que Dios nos ha dado, su Espíritu Santo que esta en nosotros es el depósito mas valioso, sus dones, sus depósitos. 2 Tim.1:14 Es un gran tesoro, las arras de nuestra herencia, la plenitud de Dios en nosotros, la hermosa persona que hace tanto por nosotros y es nuestro Consolador y fuente de poder. ¿que tesoro particular tu tienes?
Otro tesoro particular es aquel que te caracteriza, te distingue, te hace lo que eres, ese depósito de talentos y habilidades con las que Dios te dotó y te identifican ya sea la música, deportes, artes, ciencias, etc. ese es otro tesoro particular.

2. Afecto por la casa de Dios
Que tanto afecto tenemos por la casa de Dios, la única manera de enriquecer la casa es cuando la amamos, no me refiero al edificio (aunque es bueno), la casa de Dios a la que se refería David era el templo, el lugar físico donde Dios haría morada permanente.
Ahora Dios no habita en morada física, habita en el Cuerpo de Cristo. 1 Cor.3:16
Cuanto afecto tenemos por el templo de Dios, cuanto amas al cuerpo de Cristo, a tus hermanos en Cristo a los cuales sirves. Que Cristo amó con su sangre, ¿amas a la Iglesia de Cristo?¿amas lo que El ama? Solo amando la casa de Dios podrás dar, darte a ti mismo.

¿Que ama Dios? ¿Cual es el afecto del Señor? ¿No son las almas? ¿Cuanto amas  lo que el ama? El ama tanto las almas que dio TODO, su sangre, su vida. Solo amando al grado que el amó es que podrás enriquecer la casa.

¿Amas tu ciudad? Solo si la amas entonces no dudarás traer de tu tesoro particular por amor a tu ciudad, a veces criticamos nuestra ciudad, nos quejamos, hablamos y renegamos de ella, pero, ¿que tanto la amas? Y ¿a su gente?

3. He dado.
David primero lo que dio, lo dio en su corazón, antes de haberlo traído David ya lo había sacrificado en su corazón y por ello no le costó trabajo entregarlo porque previamente esta "lucha" ya la había enfrentado internamente.
Te recuerdo que solo por afecto y por amor sacrificarás, y entregarás tu tesoro particular.

Lo damos, no lo invertimos, a veces pensamos que entregar de nuestro tesoro particular  nos hará más rico, nos dará Dios mas y nos encanta la cita "dad y se os dará" , el Evangelio de la "prosperidad" a desvirtuado este principio y la iglesia da pensando que obtendrá siempre una devolución multiplicada al ciento por uno, pero ¿y si Dios no nos diera mas? ¿Aún así lo darías?
esa es la verdadera esencia del dar, dar sin esperar recompensa, dar con un corazón alegre sin interés.

y ahora yo te pregunto ¿Pondrías de tu tesoro particular por afecto a la casa de Dios?
Comienza a hacerlo.

Por favor coloca tus opiniones y sugerencias en la sección de comentarios, es un privilegio tocar tu vida por este medio. Dios te bendiga.

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