miércoles, 21 de octubre de 2015

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Como yo os he hecho, ustedes también hagáis

Alfonso Osorio


"Así que, después que les hubo lavado los pies, tomó su manto, volvió a la mesa, y les dijo: ¿Sabéis lo que os he hecho? Vosotros me llamáis Maestro, y Señor; y decís bien, porque lo soy. Pues si yo, el Señor y el Maestro, he lavado vuestros pies, vosotros también debéis lavaros los pies los unos a los otros. Porque ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis."
(Jn 13.12–15). 

¿Cuál fue el lugar donde Cristo se reunió con sus seguidores para darles las últimas instrucciones? En un aposento alto de una casa de la ciudad de Jerusalén. ¿La ocasión? La fiesta de la pascua. ¿El tiempo? Escasas horas antes de la crucifixión. ¿Presentes? Solamente sus discípulos. 
“La hora” para la cual Cristo había venido al mundo estaba por cumplirse. El Señor todavía tenía mucho qué comunicar a los suyos y lo hizo esa noche.
Estaban los que el más amaba, los que invirtió su vida, sus palabras, sus llamadas de atención. 

Poco antes ellos habían estado infectados por el virus de "la grandeza" Lc.22:24 pero el Maestro tenia algo muy muy importante que enseñarles.

"Hubo también entre ellos una disputa sobre quién de ellos sería el mayor"(Lc 22.24).

1. LAVANDO LOS PIES
Aquí se describen unas frases que vale la pena meditar.

a) Se levantó. Jn.13:4 Estaban sentados, estaban cenando, era el tiempo de sobremesa, tiempo de comodidad, tiempo de disfrutar, pero había algo más importante que la comodidad, Levantarse implica, dejar la comodidad por servir a otros, por enseñar a otros, Jesús interrumpió una agradable sobremesa. Nosotros debemos aprender que más importante que nosotros y nuestras actividades es servir a los demás.

b) Se quitó el manto. El manto para la cultura judía implicaba una señal de autoridad, de posición, usado en la oración. Implicaba posición. ¿Cuantas veces nuestra "posición" nos ha impedido hacer algo por los demás? "Que dirán" "Como Yo haré eso", ¿el maestro haciendo la tarea de un siervo? Eso es lo que el deseaba dejar muy claro, antes que otra cosa somos siervos. Mr.10:45 

c)Tomó la toalla y se la ciñó. La toalla no era un instrumento que usara un maestro, sino un siervo. A veces hay que quitarse el saco y ponerse un overol, hay una posición en la que Dios te ha llamado a desempeñarte, en ella te desenvolverás pero cuando de servir se trata debemos estar listos a ceñirnos la toalla.

d)Comenzó a lavar los pies. La enseñanza no era instituir un ritual, era mostrar la actitud con la que se debe vivir. Era recordarles el porque y como se hacen todas las cosas. Era enseñarles a ver las necesidades de otros antes que las tuyas.

Muchas veces las personas a quienes "servimos" con quienes trabajamos estan en medio de circunstancias difíciles y nosotros estamos sentados cenando, Debemos levantarnos. y ver sus necesidades, servirles, dejar a un lado un poco tu posición y ceñirte la toalla.

Esta manera de actuar contrasta agudamente con la forma en que los discípulos buscaban lo suyo (Mt. 20:20–24; Mr. 9:33–34; Lc. 22:24–30)
Y contrasta con la actitud de Simón el Fariseo en Lc.7:44 donde el solo estaba ocupado de su posición de sus pensamientos, su mundo, mientras que la mujer se deleitaba en lavar los pies de su maestro.

"Y vuelto a la mujer, dijo a Simón: ¿Ves esta mujer? Entré en tu casa, y no me diste agua para mis pies; mas ésta ha regado mis pies con lágrimas, y los ha enjugado con sus cabellos. No me diste beso; mas ésta, desde que entré, no ha cesado de besar mis pies. No ungiste mi cabeza con aceite; mas ésta ha ungido con perfume mis pies."(Lc 7.44–47).

2. SOLO EL AMOR TE HARÁ VIVIR ASI.
Jn.13:1 Declara "Los amó hasta el fin"
Que impresionante es saber que si no amamos como el lo hizo, no podremos lavar los pies de los demás, sino querremos que nos los laven a nosotros. 

Solo ese amor por tu hermano nos motivará a ver lo que sucede con el, a mirar sus necesidades y no las tuyas, a entender que es lo que necesita, a veces solo necesita que estés allí, que le escuches, que le ames, que le sonrías. 

Jesús lavo los pies de Pedro y lo amó hasta el fin, Pedro estaba a unas horas de negarle, tal vez quería arrancarle los dedos mientras le lavaba los pies.
Pero se tomó el tiempo y la paciencia de explicarle lo que el no estaba entendiendo. Hay discípulos difíciles de servir son tercos, berrinchudos, peleoneros, no comprenden que deseas servirles, pero debemos amarlos y tenerles paciencia.

Jesús lavó los pies de Juan. Era un discípulo fácil de servir. Amoroso todo acepta y recibe, como juan hay muchos a quienes podemos servir fácilmente, nos nace el servirlos pues son amorosos, fieles, leales y dispuestos. A estos también debemos servirles al igual y con la misma intensidad que los que son como Pedro.

Jesús lavó los pies de Judas y lo amó, quien a horas de entregarle y traicionarle de la peor forma, estaba allí y Jesús estaba lavándole los pies con amor.
¿Que hubieras hecho tu con Judas? Le servirías, te humillarías ante el. Jesús se humilló para servir a quién le entregaría. Hay discípulos que son mas difíciles de servir aún, traicionan y aun pueden ser tus enemigos, Jesús nos enseñó que hay que amar a nuestros enemigos y servirlos, lo hizo con el ejemplo.

Lo que quiero decir es que solo el amor nos llevará a servir de esa manera, no podemos amar sin servir, porque podemos servir sin amar.

Hay otro aspecto aquí que quisiera tocar, ya que vale la pena detenernos un poco en esto.
Pedro enfáticamente dijo TU no me lavarás los pies jamás, porque no entendía el porque Jesús estaba cambiando los roles, incluso después pensó que se trataba de santidad, por eso dijo entonces lávame completo, pero Jesús con paciencia le enseñó apuntando al A.T. la purificación de los sacerdotes.

Un sacerdote era consagrado una vez y era lavado completo, pero después para entrar a ministrar solo tenia que lavarse las manos y los pies.

“EL DIABLO NO PERMITE QUE NINGÚNCREYENTE LLEGUE AL CIELO CON LOS PIESLIMPIOS”. Martín Lutero

El sacerdote se lavaba para entrar a ministrar en santidad y limpieza. Nosotros no podemos ministrar a Dios sin servir a quienes el ama. 


Somos llamados a servir a Dios, pero no puedes servir a Dios sin servir a los demás, sirves a Dios cuando sirves a tu hermano
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