sábado, 24 de octubre de 2015

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¿Podría un "Amoroso" Dios permitir que su creación sufra?

Alfonso Osorio


El "problema del mal" es a menudo citado por los no creyentes cuando explican el porqué no creen: ¿Cómo podría un todopoderoso y amoroso Dios permitir que Sus hijos creados experimenten el dolor y el sufrimiento?
En el mundo existen desastres naturales, terremotos, huracanes, etc, que nos hacen meditar en ello y que en ocaciones usan de argumento personas no creyentes para argumentar contra Dios, justo ahora en México atravesamos por un momento parecido, pero deseo escribir este artículo para aquellos que pueda ser útil y sea una herramienta para convencer a aquellos que en realidad desean creer en Dios pero sus pensamientos les impiden creer.

Anteriormente ya había escrito algo muy sencillo pero también en gran manera útil. "Porque existe el mal"

Este argumento del Mal se cita como una forma probar que no existe Dios, o no es un Dios digno de adorar. Pero este argumento es tan antiguo que se atribuye a Epicuro, quien formuló los siguientes argumentos:
"¿Dios quiere prevenir el mal, pero no es capaz? Entonces el no es Omnipotente.
¿Ó acaso Él puede, pero no está dispuesto? Entonces, él, no es tan Bueno.
¿Si es capaz y está dispuesto? Entonces ¿de dónde viene el mal?
¿No es capaz y no está dispuesto? Entonces ¿por qué llamarlo Dios?"

Si el Dios moral, Bueno, Todopoderoso, y divino Creador del universo sí existe, ¿cómo vamos a explicar la existencia del mal? La verdad siempre es más complicado de lo que nos gustaría, no habrá respuesta fácil. Debemos antes de responder esta pregunta tomar algunas consideraciones importantes a tomar en cuenta al tratar de explicar el mal. Uno de ellos es simplemente nuestra definición de "amor":

¿Qué es exactamente lo qué significa ser "Amor", sobre todo cuando aplicamos esta definición al Divino Creador del universo?
Definiciones populares del "amor" por lo general se refieren a "la bondad, "la dulzura", "cariño". Pero si usted es un padre, sabe que el amor es mucho más que esto. Hay momentos en que la bondad y la ternura son expresiones apropiadas de amor, y hay otros momentos en los que el amor exige severa disciplina, corrección y orientación. Los buenos padres aprenden a abrazar una más rica definición del amor.

Si nuestro concepto de amor, cuando se aplica a Dios, se limita a la dulzura y la ternura, es probable que tengamos dificultades para conciliar la existencia de un Creador Divino las dificultades o sufrimientos que experimentamos. A nadie le gusta experimentar "amor duro"; preferimos experimentar el amor en sus formas cómodas, egoístas y que nos producen bienestar, que el amor que implica disciplina o corrección.

CS Lewis dijo tan acertadamente: "Queremos que Dios sea un Abuelo para nosotros y no tanto un Padre en el cielo, una benevolencia senil que le gusta ver a los jóvenes divertirse, y cuyo plan del universo sea simplemente un buen momento para todos."

Pero hay una diferencia entre el amor de un padre y el amor de un abuelo. Los padres deben adoptar un enfoque más equilibrado con sus hijos si es que realmente les aman.
Si la naturaleza amorosa del Creador Divino es tan amplio y global como la de uno de los padres terrenales, entonces, debemos esperar algunas circunstancias difíciles como una evidencia del amor del Creador, especialmente si un bien mayor se logra como resultado de un sufrimiento temporal. A menudo los padres disciplinan a sus hijos para lograr un objetivo importante, pero nuestros hijos por lo general no ven en nuestros esfuerzos el amor.

El amor tiene que ver con más que nuestra felicidad inmediata y placer temporal. El amor aspira a algo más duradero. Por lo tanto imagina un poco El amor de un Creador eterno que busca algo más que nuestra felicidad temporal, a pesar de que no podamos ver en nuestras circunstancias su expresión de Amor.

El problema que atribuimos un significado tan vano y trivial a la palabra "amor ", y pensamos que el hombre es el centro del universo. Ningún hombre es el centro del universo o de la eternidad, Dios no existe por el "bien" del hombre, e incluso el hombre mismo no existe para su propio "bien", la existencia de todo es más eterno de lo que podemos ver o pensamos.



Pare explicar o entender claramente la existencia del mal o sufrimiento, debemos comenzar por el esfuerzo de adoptar 1)una definición apropiada de "amor",  junto con 2)una visión correcta de la eternidad,  esto es; dejar de pensar que somos el centro del universo y de la eternidad.

Por otro lado necesitamos 3)entender que tenemos libre voluntad, y 4)una comprensión del papel del mal en el desarrollo del carácter y 5)su poder para llamar nuestra atención y atraernos a Dios. También debemos 6)recordar nuestra propia responsabilidad en actos de maldad y 7)nuestra comprensión limitada de lo que Dios podría estar haciendo dada su omnisciencia.

Eso es mucho para considerar; por ello en esta ocasión solo explico las dos primeras consideraciones y tomaré tiempo en próximos artículos para explicar las siguientes cinco consideraciones con mayor amplitud.

Si tienes comentarios o preguntas, agradecería que los dejes aquí abajo.


Notas tomadas de: 
Epicuro;  filósofo griego, fundador de la escuela que lleva su nombre (epicureísmo).
J. Warner Wallace autor de Cold-Case Detective
C.S. Lewis Escritor y apologista cristiano.


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