martes, 13 de diciembre de 2016

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Amigos Genuinos

Alfonso Osorio



"El Hombre que tiene amigos ha de mostrarse amigo; y amigo hay más unido que un hermano" Prov.18:24
Que clase de amigos somos? Esto puede medirse NO con la cantidad de amigos que tenemos, sino con la cantidad de amigos que NOS TIENEN.  Esto es, ¿Cuantos de los que nosotros consideramos nuestros amigos, nos consideran a nosotros como SUS amigos, pues podemos estar engañados pensando que somos amigos de todos pero nadie nos considere como amigos genuinamente.

Algunos son de temperamento sanguíneo, el bienestar de su día depende de cuanto se relacionan, la interacción social los revitaliza. Otros son más retraídos, rehuyen el bullicio social, son tachados de antipáticos e incluso de ermitaños. La amistad entonces, no depende de nuestra capacidad social.
Tampoco se trata del grado de compatibilidad que encontramos en los demás. La compatibilidad es pegamento instantáneo, pero no adhiere a profundidad: con el tiempo se deshace. La compatibilidad es una versión del amor propio, nutrido por las similitudes que encontramos en el otro. Nada deleita como descubrirse en otro como espejo de coincidencias, pues nadie se aborrece a sí mismo.

"Porque nadie aborreció jamás a su propia carne, sino que la sustenta y la cuida, como también Cristo a la iglesia" Efe.5:29
El carisma personal tampoco define la clase de amigos que somos. La gente se arremolina en torno de estrellas sociales, íconos de un “super-amigo”,  que terminan desilusionando a muchos cuando tras el desengaño aprenden que el interés de ellos es la popularidad, no la amistad a fondo: El que es amigo de todos no es amigo de nadie.

La Biblia considera la amistad como un tema con fundamento espiritual, no social. No es una manifestación sociológica de la cultura sino la escuela donde se aprende a perfeccionar el amor al prójimo, y que a su vez es el fundamento también del matrimonio.

El matrimonio es indudablemente la relación humana suprema. Pero el matrimonio es el resultado de una amistad. Ninguna esposa puede decir “mi marido es un excelente esposo pero es un pésimo amigo”. Al contrario, el cónyuge es el amigo por excelencia, así lo reconoce el Cantar de los cantares: “Tal es mi amado, tal es mi amigo”. Los fracasos matrimoniales son el resultado de la unión de dos personas inmaduras que no supieron desarrollarse en la amistad.

¿Como puedo ser un amigo genuino?

PARA SER UN BUEN AMIGO HAY BUSCAR BUENOS AMIGOS

¿Cómo se logra ser un buen amigo según la Biblia?. Comienza buscando buenas amistades, "Dime con quién andas y te diré quien eres"; la amistad es un poderoso medio de influencia. 
Salomón lo describe como un roce transformador: 
"Hierro con hierro se aguza y así el hombre aguza el rostro de su amigo" Prov.27:17 
El alma es moldeable y absorbe inconscientemente las mañas o virtudes del amigo. La amistad te hace o te deshace. Por esto debemos guardar distancia de la mala influencia. Es una bienaventuranza no andar en consejo de malos, en camino de pecadores, ni en silla de escarnecedores (Salmo 1:1). Viceversa, debemos buscar la buena influencia: “El que anda con sabios, sabio será…” (Prov. 13:20).

Estos versículos nos advierte a buscar calidad y no cantidad. Solo a los "verdaderos amigos" llevamos a la zona profunda de la amistad. Esta clase de amigos pueden contarse con una mano, y sobran los dedos. 

EL BUEN AMIGO BUSCA UNA AMISTAD PERDURABLE

Tanto debemos de trabajar por conseguir el buen amigo cómo preservarlo. Los amigos no son productos desechables después de una temporada de uso. No faltan los que fácilmente inician y fácilmente terminan con la amistad.

En los principios de su reino Salomón tuvo una encomiable disposición. Buscó a Hiram, antiguo amigo de su padre David, poniendo en práctica su propia filosofía: 
"No dejes a tu amigo, ni al amigo de tu Padre; ni vayas a la casa de tu hermano en el día de tu aflicción, mejor es el vecino cerca que el hermano lejos" Prov.27:10 

Lamentablemente, Roboam su hijo ignoró este principio, escogió lo nuevo antes que lo sabio, se rodeó de jóvenes lambiscones (jejejeje) cuyo mal consejo le costó la división de la nación de Israel.

Charles Bridges dijo: 
"Hay muchas cosas que son mejores cuando nuevas, pero respecto a la amistad. Un amigo es mejor cuando es antiguo y ha sido probado."

Sólo podrás tener una amistad perdurable si no te olvidas de tus amigos. Sin duda, la amistad cambia con las diversas etapas de nuestra vida: Cuando comenzamos en la vida laboral, cuando nos casamos o cuando tenemos hijos. Pero aún así el verdadero amigo lo es de corazón, no solo de circunstancia, y toma la iniciativa para continuar cultivando la amistad antigua, pues: “El hombre que tiene amigos ha de mostrarse amigo…” (Prov. 18:24).

EL BUEN AMIGO ES ÍNTIMO PERO NO ABSORBENTE

Como toda bendición, la amistad se puede convertir en algo destructivo si no somos sabios. Cuando tu vida gira en torno a tus amigos; cuando vives para tus amigos; cuando los demás no pueden relacionarse contigo sin tener que relacionarse también con tus amigos, o cuando ellos no pueden relacionarse con nadie más que contigo, entonces, la amistad se ha desvirtuado.

Dios creó la amistad no para disolver la individualidad. Se trata de la unión de dos corazones y no de la fusión de dos personas o personalidades, cada uno tiene su propósito, su meta, su vida, no tienen porque volverse una sola a menos que sean matrimonio. 

Existen personas extremadamente inseguras que no pueden dar un paso sin usar la amistad como seguridad. Otros son dominantes que meten a sus amigos en una jaula y les cortan las alas para que no levanten vuelo alguno si no está autorizado y gobernado por la torre de su control. Los amigos son nuestros compañeros pero son posesión de Dios no nuestra.


Existen muchas otras cualidades de la amistad pero el llamado del creyente es primero tener a Cristo como su amigo, y entonces Él será el modelo de una genuina amistad. Cuando tenemos a Cristo como amigo buscaremos tener amigos como Cristo.




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